On Poetic Ecology – Mexico City

The Listening Biennial / Bienal de la escucha CDMX
Poetic Ecologies / Ecologías Poéticas
7 y 8 de mayo, 2026
Coordinación y contenidos: Brandon LaBelle, Cinthya García Leyva, ejival y Georgina Hugues
Participantes: Brandon LaBelle [US], Tito Rivas [MX], Cinthya García Leyva [MX], Fred Moten, Brandon López [US], Lena Ortega [MX], Guillermo García Pérez [MX], Susana González Aktories, Martha Riva Palacio, Irvinj Jaramillo/Rossana Lara [MX], Mónica Nepote, Pablo Domínguez Galbraith [MX], Inés Gutiérrez, Amanda Gutiérrez y ejival [MX], Tania Candiani [MX]
En su libro Biology of Wonder, Andreas Weber sostiene que nuestros mundos naturales están definidos por expresiones de vitalidad, deseo, sentimiento y sentido. En contraste con las concepciones mecanicistas dominantes, Weber trabaja por devolvernos a un paradigma de la vida, destacando a todos los seres vivos como formas de subjetividad, impulsadas por el deseo de ser, de conectarse y de florecer. Se trata de un modelo estético y vibrante que se inscribe en investigaciones emergentes sobre el “sentir” como elemento central de la cognición: mientras que antes se entendía que los sentimientos socavaban el pensamiento racional, los estudios actuales en neurociencia afectiva revelan cuán centrales son los sentimientos para la razón, ya que funcionan como el fundamento neurológico y afectivo básico a partir del cual la vida se despliega.
De una biología del asombro a una ciencia del sentir, nuestras tradiciones racionales se orientan cada vez más hacia lo que yo entiendo como formas poéticas de conocimiento. Estas son formas que también nos devuelven a modos holísticos de ser, en los que mente y cuerpo, espíritu y materia, se reconectan, dando lugar a nuevas culturas de “ciencia artística”: prácticas que eluden los estándares académicos dominantes, que investigan a través del conocimiento encarnado y que sienten críticamente la interconexión como una forma radical de participación y de situacionalidad. Dichas prácticas, además, configuran “ecologías poéticas”, encontrando en estas formas acentuadas de relacionalidad una nueva cosmología de la conexión. Como señala el poeta Mosab Abu Toha, la poesía es un arte del sentir y, como tal, abre paso a formas empáticas de conocimiento: maneras de percibir y habitar una biología del asombro. - Brandon LaBelle
In his book, Biology of Wonder, Andreas Weber argues that our natural worlds are defined by expressions of vitality, desire, feeling, and meaningfulness. In contrast to dominant mechanistic understandings, Weber works at returning us to a paradigm of life, highlighting all living things as forms of self-hood, and which are driven by the desire to be, to connect, and to flourish. This is an aesthetic, vibrant model, that follows in emerging research into “feeling” as central to cognition: whereas previously feelings were understood to undermine rational thought, today’s work in affective neuroscience reveals how central feelings are to reason: they function as the fundamental neurological, affective ground by which life unfolds. From a biology of wonder to a science of feeling, our rational traditions are increasingly turning toward what I understand as poetic forms of knowing. These are forms that also return us to holistic ways of being, in which mind and body, spirit and matter, are reconnected, leading to new cultures of “artistic science” – practices that sidestep dominant academic standards, that research by way of embodied knowing, and that critically feel interconnectedness as a radical form of participation and situatedness. Such practices moreover figure “poetic ecologies”, finding in these pronounced forms of relationality a new cosmology of connection. As the poet Mosab Abu Toha highlights, poetry is an art of feeling and as such, it opens onto sympathetic forms of knowing – ways of sensing and inhabiting a biology of wonder.
Jueves 7 de mayo
17:00-18:30
Conversación:
Ecologías poéticas*
Las ecologías poéticas nombran prácticas sonoras que emergen de la relación viva entre cuerpos, territorios, memorias y afectos, entendiendo el sonido como una fuerza relacional capaz de producir comunidad y conocimiento sensible. Desarrollar metodologías para hacer sonar estas ecologías implica diseñar escenas donde la escucha se expande más allá del oído hacia una percepción situada de espacios y lugares, calles, paisajes, arquitecturas y contextos rituales como agentes activos. Estas metodologías incluyen la creación y cartografía de tiempos poéticos, no lineales ni productivistas, que se pliegan, resuenan y se repiten, así como la investigación de prácticas sagradas y formas de sanación sonora que activan el sonido como medio de cuidado, transformación y recomposición de lo común.
Conversación con Brandon LaBelle [US] y Tito Rivas [MX] (Director Fonoteca Nacional), modera: Cinthya García Leyva [MX] (Directora Casa del Lago UNAM)
18:30 - 19:30
Conversación y performance
Vitalidad compartida*
A través de su noción de hapticidad, Fred Moten piensa una forma de sentir-con y estar-en-contacto que antecede a la individualidad y que concibe la vida social como una red de afectos, resonancias y deudas mutuas. “Permanecer en deuda unos con otros” no implica carencia, sino una ética relacional en la que el ser se constituye en la interdependencia y la apertura. Desde ahí, Moten propone la creación de nuevos espacios conceptuales capaces de acoger formas emergentes de estética negra, producción cultural y vida social que desbordan los marcos normativos, afirmando una vitalidad colectiva que se manifiesta en la improvisación, la solidaridad y el exceso creativo frente a las lógicas de aislamiento y propiedad.
Conversación con Fred Moten y Brandon López [US], modera: Lena Ortega [MX] (Bosque Vacío) / Guillermo García Pérez [MX] (Espacio de escucha MUAC). Colaboración con Movimientos aberrantes
20:00-21:00 pm
Concierto
Bosque Vacío [MX] presenta Aves de Nahá
Aves de Nahá, el nuevo lanzamiento de Lena Lee y Guillermo Guevara bajo el proyecto Bosque Vacío, es una obra que surge del cruce entre antropología, ornitología y el conocimiento vivo de la comunidad lacandona de Nahá, en Chiapas. La grabación explora las relaciones aurales entre las personas y las aves de la selva, invitando a escucharlas como seres sensibles cuyos cantos anuncian cambios climáticos y ciclos temporales, acompañan rituales y participan de un entorno compartido. En esta ecología sonora, la selva se presenta como una entidad viva donde el sentido emerge de la interacción continua entre humanos, animales, plantas, espíritus y dioses.
Viernes 8 mayo
12:00 - 13:30
Mesa 1: ¿Hablar de soundscape?
Sobre las ambigüedades e hibridaciones de los espacios: donde naturaleza y cultura se desdibujan, abriendo diálogos sonoros para desplegar las complejidades de los territorios. Una exploración de historias específicas y realidades contemporáneas a través del sonido, el lenguaje y el espacio.
Con Susana González Aktories, Martha Riva Palacio, Rossana Lara y Paulina Carrillo Grange [MX] (Círculo contra el soundscape)
14:00 - 15:30
Mesa 2: SensibleSonoro
Sobre la percepción de lo no humano a través de lo sonoro emerge como una experiencia sensible que desborda la visión y el lenguaje. El sonido, en diálogo con el color y la vibración afectiva, abre un campo de resonancias donde lo otro, lo animal, vegetal, material o atmosférico, se manifiesta no como objeto, sino como presencia viva.
Con Mónica Nepote (escritora) y Pablo Domínguez Galbraith [MX] (seminario Diver(a)gencias: escrituras sensibles e (in)computables)
17:00 - 18:30
Mesa 3: Ecocrítica sonora
Sobre lo sonoro desde la estética contemporánea, la teoría literaria, la filosofía, los estudios animales y los estudios del sonido. Una exploración de las representaciones de lo animal y lo vegetal, la estética de lo no humano, las prácticas de escucha y los vínculos entre creación artística, experiencia acústica y pensamiento ecológico.
Con Inés Gutiérrez (Cirrina Lab) y Amanda Gutiérrez, modera: ejival (Casa del Lago UNAM) [MX]
19:00 - 20:30
Concierto
Tania Candiani
&
Brandon LaBelle
Brandon LaBelle presenta un concierto concebido como una experiencia de escucha situada, donde el sonido activa relaciones entre cuerpos, espacio y tiempo compartido. Su obra se despliega atendiendo al contexto específico del lugar, explorando el sonido como práctica social y como herramienta para generar una comunidad emergente, co-creando un imaginario acústico, en el que la percepción individual se entrelaza con una experiencia común de resonancia y presencia.

















